Entre el Buey y el Dragón no hay grandes afinidades ni grandes choques: es una combinación abierta, que se construye con el trato y las ganas de ambos.
El Buey es constante, honesto, trabajador; el Dragón, por su parte, es carismático, ambicioso, seguro.
Los dos comparten el elemento Tierra: se parecen en lo esencial, y eso da afinidad pero también puede repetir los mismos puntos débiles.
En el amor
En el amor puede funcionar muy bien si hay interés mutuo: lo que les falta de sintonía natural lo compensan con ganas de conocerse.
En la amistad
La amistad entre ambos es agradable y se refuerza con planes compartidos.
En el trabajo
En el trabajo pueden colaborar sin problema si se aclaran las funciones desde el principio.
Consejo para que funcione
No esperéis que todo salga solo; pequeños gestos de atención marcan la diferencia.
