Entre el Caballo y el Perro hay una sintonía natural. Se parecen en lo esencial y se complementan en lo secundario, lo que les da una base sólida para casi cualquier tipo de relación.
El Caballo es libre, enérgico, alegre; el Perro, por su parte, es leal, honesto, justo.
En cuanto a los elementos, el Fuego del Caballo alimenta al Tierra del Perro: una combinación que favorece el apoyo y el crecimiento.
En el amor
Sentimentalmente es una combinación muy prometedora: hay comprensión, lealtad y ganas de crecer juntos.
En la amistad
Como amigos se divierten, se apoyan y se complementan; es de esas amistades que no necesitan explicaciones.
En el trabajo
En el trabajo se entienden rápido y se reparten bien las tareas. Son un equipo con muchas posibilidades.
Consejo para que funcione
Aprovechad vuestra sintonía para emprender algo juntos, pero no descuidéis los espacios individuales.
