El Conejo y El Dragón forman una de las parejas «perjudiciales» del zodiaco chino: sin mala intención, tienden a desgastarse o a incomodarse mutuamente.
El Conejo es amable, elegante, prudente; el Dragón, por su parte, es carismático, ambicioso, seguro.
En cuanto a los elementos, el Madera del Conejo controla al Tierra del Dragón: conviene que quien lleve la iniciativa no imponga su criterio.
En el amor
En el amor la atracción puede ser fuerte, pero conviene cuidar la confianza y evitar los reproches: necesitan mucha comunicación.
En la amistad
La amistad es posible si se evitan las comparaciones y se respeta el espacio del otro.
En el trabajo
Profesionalmente es mejor una relación formal y clara que una de mucha confianza.
Consejo para que funcione
Cuidad la comunicación y no os guardéis lo que os molesta: con sinceridad, casi todo se arregla.
