Vida pasada
Si fuiste un curandero o una curandera de pueblo en otra vida
Conocías las hierbas, los ciclos de la luna y los remedios que pasaban de abuelas a nietas (siglo XIII, una aldea de Castilla). La gente acudía a tu puerta con fiebres, partos y penas del corazón, y tú atendías a todos con paciencia y pocas palabras.
Épocas y lugares habituales
- Siglo XIII · Una aldea de Castilla
- Siglo XVI · Un valle de los Alpes
- Siglo XVII · Un pueblo de Galicia
Talentos que conservas
Cuidado, conocimiento práctico de la naturaleza, intuición y habilidad para calmar a otros.
Lo que puede pesarte todavía
Te cuesta cuidarte a ti mismo y a veces sientes que tu entrega no es suficiente.
Cómo suelen terminar estas vidas
- Te recuerdan por tus remedios y por la bondad con que acudías a cualquier hora, y tu huerto siguió dando fruto años después.
- Tuviste que esconder tu saber en tiempos de sospechas, y lo transmitiste en secreto a una discípula.
- Moriste en paz en tu casa, rodeada de ramilletes secos, con las manos aún olorosas a romero.
Qué te queda en esta vida
En esta vida te atraen la naturaleza, las plantas, la cocina sana y las terapias suaves, y notas que la gente te cuenta sus problemas.
La lección
Aprender a cuidarte tanto como cuidas a los demás y a cobrar por tu tiempo, tu saber y tu energía.
En el amor y en el trabajo
Cuidas con ternura, pero a veces das más de lo que recibes. Elige a quien te cuide también.
Te favorecen la salud, la nutrición, la terapia, la jardinería, la veterinaria o cualquier oficio de cuidado.
